Convierta su marca en una LibidoBrand. Marcas que usan Neuromarketing
Debes asociar tu marca no sólo a los más profundos deseos que tiene el consumidor en relación a la categoría en la que compites, sino a los sentimientos, imágenes, sonidos y olores que él asocia con esos deseos profundos. El marketing sensorial es neuromarketing puro, porque es aprovechar las conexiones neuronales que nuestros sentidos han generado en nuestro cerebro, por medio de recuerdos muchas veces cargados de emoción. Por eso es que asociamos un olor a una persona o a un país, y un sonido a una situación o emoción.
Si quieres asociar tu marca por ejemplo a “Unión” podrías involucrar un helado, porque asociamos los helados a situaciones de unión entre familias o amigos; o mejor aún, al aroma y color de los árboles. Hemos encontrado que, en tierra caliente por ejemplo, los árboles y su olor son asociados inconscientemente con la unión familiar y de barrio, ya que tradicionalmente la gente se sienta debajo de él a charlar y a “coger aire fresco”. Por tanto, los árboles, con sus aromas, formas, texturas y colores, transmiten la sensación de unión y también de relajación en las zonas calientes.
Cuando utilices varios elementos que inconscientemente conecten tu marca con los deseos más profundos del cliente durante todo el proceso de compra, uso del producto y post-uso del mismo, lograrás que se recuerde con mayor facilidad tu marca cuando el cerebro active el deseo reprimido. Por ejemplo: supongamos que una marca de carro quiere ser asociada con la unión entre los amigos, y por tanto, utiliza en su comunicación, dentro del mismo carro y en el mismo concesionario, algunos colores, texturas y olores similares a los de los árboles de tierra caliente. Si un cliente tiene la necesidad de adquirir un carro para transportarse, con mucha mayor probabilidad adquirirá el carro del ejemplo si inconscientemente lo quiere utilizar también para acercarse más a sus amigos. Los colores, texturas y aromas del mismo, le indicarán que es el carro ideal. Estos mensajes inconscientes son poderosísimos, y cada vez más compañías lo comprenden así; sin embargo… ¡la gran mayoría todavía no lo sabe y no lo aprovecha!
Otro ejemplo: ¿tu marca se quiere asociar a diversión? Hay muchos estímulos sensoriales asociados a la diversión… pero el chocolate es uno de los más importantes. Como gerente de marketing, debes pensar entonces cómo dentro de los momentos de verdad con tu cliente (comunicación, producto, servicio, experiencia en general) puedes aprovechar el chocolate en distintas formas: olores dentro de tus tiendas o productos, color a chocolate, formas del chocolate no necesariamente explícitas pero sugeridas, merchandising con olor o forma de chocolatina, etc… Son estas experiencias sensoriales las que lograrán con mayor fortaleza, acercar tu marca al deseo profundo con el cual quieres posicionarla (“diversión” en el caso de este ejemplo).
¿Cómo es el proceso? Primero que todo, llevar a cabo investigaciones biológicas, psicológicas y antropológicas del consumidor a través de etnografías, sesiones de grupo y entrevistas, pero en las cuales se apliquen técnicas de análisis inconsciente, como análisis metafórico, psicoanalítico, y además haciendo paralelo de los hallazgos con disciplinas que nos permiten comprender mejor las causas de nuestras actitudes y conductas, como el análisis histórico – cultural, la psicología evolutiva, la etología y la misma neurociencia. Esto, para descubrir a qué necesidad profunda vamos a asociar nuestra marca (la marca del carro del primer ejemplo, se asoció con “unión entre los amigos”). Las encuestas en este paso son insuficientes porque la idea aquí es descubrir necesidades inconscientes, mucho más allá (en el caso del carro), de la potencia del motor, la eficiencia, la seguridad, u otros similares. Las encuestas no son efectivas aquí porque éstas provocan respuestas conscientes.
Después de definido el deseo profundo al cual se conectará la marca, comienza la investigación de los elementos que se asocian con dicho deseo profundo (en el ejemplo: el árbol, el chocolate, el helado, etc.). Esto se logra combinando técnicas cualitativas y encuestas porque te permitirán encontrar con mayor facilidad cuáles son los sentimientos, imágenes, sonidos y olores que la mayoría de la población asocia con los deseos profundos de interés. Después, lo que resta es idear la forma de ubicar dichos elementos sensoriales, de manera generalmente discreta, en los diferentes momentos de verdad: en el producto, en la fase de venta, en el servicio al cliente, en la publicidad, en el logo, en las promociones, etc. Esto es Neuromarketing de las LibidoBrands.
Gerardo Mendez Solano
Director General Criterium
Investigación + Orientación Científica de Marca
- Publicado en Marketing promocional, Neuromarketing, Tendencias
Neuromarketing: El cerebro triuno o teoría de los 3 cerebros ¿Qué es?, ¿Con qué se come?
En 1960, el doctorante Paul D. MacLean postuló que la estructura cerebral del ser humano obedecía a un proceso evolutivo de adaptación. En este proceso, podían distinguirse tres estructuras perfectamente, las cuales podían explicar de forma simple y certera el comportamiento humano. Denominó así la arquitectura del cerebro en tres componentes: un cerebro reptiliano, un cerebro límbico, y un cerebro neocortical complejo. A cada una de estas regiones les atribuyó funciones ligadas a su semejante biológico. Así, el cerebro reptiliano controlaba los procesos de supervivencia, el cerebro límbico era el centro de las emociones e impulsos de deseo, y el cerebro neocortical era el centro de los pensamientos, la abstracción matemática y el lenguaje verbal.
Pese a su rápida aceptación en el campo de la psiquiatría, los neurobiólogos y los neurofisiólogos nunca reconocieron en la teoría de MacLean mayor aportación que la diferenciación del cerebro límbico (ligado a emociones) como una estructura primordial en el comportamiento. Por el contrario, con el surgimiento de las herramientas de neuroimagen tales como la tomografía por emisión de positrones y la resonancia magnética funcional (fMRI) revelaron que tal distinción estructural no existe, y que la arquitectura cerebral es mucho más compleja de lo que pudo haber imaginado MacLean. Por su parte, los neuronatomistas han comparado las secuencias de ADN de estructuras similares en diferentes especies encontrando que el postulado del cerebro triuno no pasa de ser una buena analogía.
Existen 3 grandes descubrimientos que son incompatibles con el cerebro triuno:
- El cerebro triuno se basa en la idea de una evolución humana lineal, idea que fue abandonada por los biólogos evolutivos en 1980, favoreciendo el modelo ramificado de la evolución.
- La decodificación del genoma humano en la década de 2000 nos dio una base molecular para demostrar la vinculación entre las especies. Bajo este enfoque, hemos descubierto que la genética del cerebro humano comparte similitudes importantes con la de los ratones, y que el “complejo reptiliano” está limitado genéticamente a los vertebrados modernos en lugar de genes de reptiles.
- La citoarquitectura de la “neocorteza humana”, como fue nombrada por el modelo triuno, está presente en varios no-mamíferos. Si bien no se presenta en la misma estructura que el cerebro humano, áreas paleales han sido identificadas en pájaros; y son responsables de las mismas funciones que la corteza humana tales como el aprendizaje y la solución de problemas.
Popularización
La popularidad del cerebro triuno se le debe en gran parte a Carl Sagan, quien incluyera esta teoría en su libro “los Dragones del Edén”. Sería injusto, sin embargo, juzgar a Sagan, ya que en la época en que escribió su libro (1977), la teoría de los tres cerebros estaba en su máximo apogeo y era la teoría científica mejor aceptada para explicar el comportamiento humano. Su facilidad y simplismo ha permitido además que personas no entendidas en el campo de las neurociencias la utilicen para explicar de forma superficial procesos como la toma de decisiones, la dinámica organizacional e incluso el comportamiento de los mercados de consumo.
En resumen, el cerebro triuno fue popular y científicamente preciso en el momento en que fue publicado (hace más de 50 años), pero como la ciencia ha avanzado, el conocimiento que soportaba su concepción ha sido reemplazado por nuevos y más precisos avances en el entendimiento del cerebro humano.
- Publicado en Neuromarketing



